Adaptaciones
El creador de Devil May Cry en Netflix da consejos al equipo de la película de Bloodborne

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El nombre de Adi Shankar se ha convertido en sinónimo de calidad cuando se habla de adaptar videojuegos al formato audiovisual. Tras liderar proyectos como Castlevania o Captain Laserhawk: A Blood Dragon Remix para Netflix, su trabajo más reciente junto a Capcom ha sido la serie animada de Devil May Cry, que ya cuenta con su primera temporada disponible en la plataforma. Ahora, Shankar ha aprovechado su posición para lanzar un mensaje directo al equipo responsable de la tan comentada adaptación cinematográfica de Bloodborne.
En declaraciones recogidas por GameSpot, el productor y showrunner ha subrayado que la clave de sus adaptaciones exitosas reside en respetar la identidad emocional del material original, no solo su estética o sus personajes. Según Shankar, uno de los errores más comunes al llevar un videojuego a otro medio es intentar explicar en exceso la lore o el universo, algo que los jugadores ya conocen y que el público general no necesita como punto de entrada. «Lo que importa es la sensación, no el manual», habría explicado en esencia.
El caso de Bloodborne es especialmente delicado. El juego de FromSoftware y Sony es conocido por su narrativa deliberadamente críptica, su atmósfera de horror gótico y la forma en que delega gran parte de la construcción del mundo en el propio jugador. Trasladar eso a un formato lineal como el cine representa un desafío enorme, y Shankar lo sabe bien: él mismo ha tenido que lidiar con universos igualmente complejos y fieles a una base de fans muy exigente.
La película de Bloodborne lleva años en el limbo del desarrollo, con confirmaciones parciales y muy poca información concreta sobre guion, director o reparto. La colaboración entre Sony Pictures y los creadores del juego sigue siendo una incógnita, pero el interés del sector por ver cómo se aborda esta adaptación no ha dejado de crecer, especialmente tras el éxito de producciones como The Last of Us o la propia Castlevania de Netflix.
Lo que sí parece claro es que el modelo de Shankar, basado en una estrecha colaboración con las desarrolladoras y un profundo respeto por el tono original, está siendo observado con atención por otros equipos creativos. Sus palabras no son solo consejos bienintencionados: son el resumen de una metodología que, hasta ahora, ha funcionado cuando otros han fracasado.
Fuentes: GameSpot