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El ex-CEO de Google fue abucheado en una graduación por hablar sobre IA

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La inteligencia artificial sigue siendo uno de los temas más candentes —y más divisivos— del momento, y el mundo de los videojuegos no es ajeno a esa conversación. Pero la polémica más llamativa de esta semana en torno a la IA ha llegado desde un escenario universitario: Eric Schmidt, ex-CEO de Google y uno de los mayores defensores de la inteligencia artificial en Silicon Valley, fue abucheado y recibido con abucheos durante su discurso de graduación en la Universidad de Arizona.
Según recoge Kotaku, Schmidt intentó dirigirse a los recién graduados con un mensaje motivador sobre el papel que pueden jugar en el desarrollo de la IA. Sin embargo, una parte significativa del público no estaba dispuesta a escucharle con calma. Los abucheos y los gritos interrumpieron su intervención en varias ocasiones, impidiéndole desarrollar con fluidez su argumentario. Las imágenes del momento se han viralizado rápidamente en redes sociales.
El rechazo tiene mucho contexto detrás. Schmidt ha sido una figura cada vez más controvertida en los últimos años, especialmente por sus declaraciones sobre el uso de la IA en entornos laborales y creativos. En el sector del entretenimiento digital —videojuegos incluidos— la preocupación por el impacto de la IA generativa en los empleos de artistas, programadores, compositores y guionistas es muy real y muy extendida. Hace apenas unos días, el compositor de Horizon Forbidden West calificaba de «p*** locura» el uso de IA en el arte creativo.
La escena en Arizona es un reflejo de una tensión social que no hace más que crecer: por un lado, los grandes nombres tecnológicos que presentan la IA como una oportunidad inevitable que hay que abrazar; por el otro, una generación de trabajadores y creadores que ven en ella una amenaza directa a su forma de vida y a la autoría humana. Que ese choque se produzca en una ceremonia de graduación —un momento que simboliza precisamente la entrada al mercado laboral— tiene una carga simbólica difícil de ignorar.
Fuentes: Kotaku