Industria
El isekai devora los beneficios de Kadokawa: la editorial culpa al género de su caída

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El isekai, ese género que lleva años inundando las librerías de manga y las plataformas de streaming con historias de personajes que son trasladados a mundos de fantasía, empieza a mostrar su lado oscuro desde dentro de la industria. Kadokawa, una de las editoriales más grandes de Japón y responsable de franquicias tan conocidas como Sword Art Online o Re:Zero, ha reconocido públicamente que su excesiva dependencia del isekai ha sido uno de los principales factores detrás de una severa caída en sus beneficios operativos.
Demasiado isekai para un mercado saturado
Según recoge Kotaku, Kadokawa ha experimentado un desplome masivo en sus beneficios operativos y ha apuntado directamente al género como responsable. La lógica es similar a la que rodea a los live service en el mundo de los videojuegos: cuando un modelo de negocio funciona, todos lo replican hasta que el mercado se satura y los consumidores empiezan a ignorar los nuevos lanzamientos por falta de diferenciación. En el caso del isekai, la avalancha de títulos ha llegado a tal punto que incluso los más fieles al género tienen dificultades para distinguir unas obras de otras.
La comparación con el sector del videojuego no es casual. Durante años, los juegos live service parecían la fórmula infalible para generar ingresos recurrentes, hasta que el mercado colapsó bajo su propio peso —algo que hemos visto reflejado recientemente con cancelaciones sonadas de grandes estudios—. El isekai parece seguir un patrón casi idéntico: auge explosivo, sobreproducción y, finalmente, rendimientos decrecientes que afectan incluso a los actores más establecidos.
Una señal de alarma para toda la industria creativa
Lo que resulta especialmente significativo del caso Kadokawa es que no es una editorial menor: es uno de los gigantes del entretenimiento japonés, con tentáculos en el manga, el anime, los videojuegos y la novela ligera. Que una compañía de su tamaño reconozca abiertamente que ha apostado demasiado fuerte por un solo género y que eso le ha pasado factura debería ser una señal de alerta para toda la industria. La diversificación creativa, al parecer, no es solo una recomendación artística, sino también una necesidad económica.
Fuentes: Kotaku