Actualidad
El político Count Binface exige a Sega que anuncie Shenmue 4 y reabra sus arcades

0
0
0
La política británica siempre ha tenido sus momentos surrealistas, pero pocos tan gamers como este. Count Binface, el excéntrico candidato político conocido por presentarse a elecciones con un cubo de basura metálico en la cabeza y un programa electoral deliberadamente absurdo, ha añadido una nueva reivindicación a su lista: exigir a Sega que anuncie Shenmue 4 y que reabra sus arcades en Londres.
Según declaraciones recogidas por Kotaku, Binface ha afirmado tener «un pequeño hueso que roer con Sega» en lo que respecta a la falta de noticias sobre la cuarta entrega de la mítica saga de Ryo Hazuki. La franquicia lleva en el limbo desde que Shenmue III llegara en 2019 tras una campaña de Kickstarter histórica, y los fans llevan años esperando algún tipo de señal de vida por parte de la compañía nipona.
Una demanda absurda... pero con mucho apoyo
Lo que podría parecer una broma política más de Binface ha encontrado un eco inesperado en la comunidad de fans de Shenmue, que lleva décadas reclamando la continuación de la historia. La petición de reabrir los arcades de Sega en el Reino Unido también resuena entre quienes recuerdan con nostalgia los salones recreativos que la compañía operó en ciudades como Londres, y que cerraron hace años.
Sega no ha respondido oficialmente a las demandas del candidato. La compañía tampoco ha dado señales públicas de que Shenmue 4 esté en desarrollo, lo que mantiene a la franquicia en una incertidumbre que se prolonga ya casi un lustro. Mientras tanto, Count Binface sigue siendo, probablemente, el único político del mundo cuyo programa electoral incluye referencias a un JRPG de Dreamcast.
La historia, en cualquier caso, pone el foco de nuevo sobre una saga que sigue teniendo una base de fans apasionada y que muchos consideran una de las más influyentes en la historia del medio. Si las demandas de un político con un cubo en la cabeza consiguen que Sega rompa su silencio, habrá merecido la pena.
Fuentes: Kotaku