Polémica
Love and Deepspace y su cara oculta: el juego de otome que discrimina a los hombres gais

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Love and Deepspace es uno de los juegos mobile más exitosos del mundo. Dirigido a mujeres heterosexuales, el título de otome —género romántico donde la jugadora construye relaciones con personajes masculinos— ha conquistado millones de usuarias en todo el planeta gracias a sus elaborados protagonistas, su producción de alto nivel y sus mecánicas de vínculo emocional. Sin embargo, un creciente número de hombres que se identifican como gais o bisexuales han alzado la voz para denunciar que el juego no solo no los contempla, sino que activamente los excluye y los margina.
«He visto la cara detrás de los chicos bonitos»
El título del artículo publicado por Kotaku lo resume con crudeza: «He visto la cara detrás de los chicos bonitos, y me mira con disgusto». La queja de estos jugadores no es simplemente que el juego esté diseñado para mujeres —algo perfectamente legítimo y coherente con la tradición del género otome—, sino que la forma en que gestiona las relaciones entre personajes masculinos dentro de la ficción delata una actitud deliberadamente hostil hacia la homosexualidad masculina. Cuando los jugadores intentan proyectar relaciones entre los personajes masculinos del juego, el propio diseño narrativo parece construido para impedirlo o ridiculizarlo.
El fenómeno no es exclusivo de Love and Deepspace. Muchos juegos de otome han sido criticados históricamente por presentar narrativas en las que la masculinidad hegemónica y la heterosexualidad son los únicos marcos posibles, incluso cuando la base de jugadores resulta ser más diversa de lo que los desarrolladores anticipaban. Lo llamativo en este caso es la escala global del fenómeno: estamos hablando de uno de los juegos mobile más descargados y con mayor facturación del mundo.
Una audiencia más amplia de lo esperado
Paradójicamente, parte del éxito de Love and Deepspace entre hombres gais se debe a que los personajes masculinos del juego han generado una comunidad de shipping y fanart masiva
El debate abierto por Kotaku ha resonado con fuerza en redes sociales, donde centenares de testimonios de jugadores LGBTQ+ relatan experiencias similares. La desarrolladora del juego, Papergames, no ha emitido ninguna declaración oficial al respecto. La polémica plantea una pregunta que va más allá de un solo título: ¿tienen los estudios la responsabilidad de contemplar a audiencias que van más allá de su público objetivo original cuando sus juegos alcanzan una repercusión global?
Fuentes: Kotaku