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Después de más de un año de disputas legales, litigios y un despido polémico que sacudió los cimientos de Unknown Worlds Entertainment, el drama en torno a Subnautica 2 ha llegado a su fin. Según informó Bloomberg el pasado 1 de julio, Krafton Inc. y el estudio desarrollador han alcanzado un acuerdo extrajudicial que pone punto y final a una de las controversias más sonadas del sector en 2026. El acuerdo contempla el pago de los bonus pendientes a toda la plantilla en tres cuotas anuales, y supone la salida definitiva y esta vez voluntaria del CEO Ted Gill de la compañía.
Para entender el alcance de la resolución, hay que recordar el origen del conflicto. Gill fue despedido por Krafton en 2025 en medio de una disputa sobre la dirección del estudio y los compromisos económicos adquiridos con el equipo. El CEO demandó a la empresa matriz coreana, alegando incumplimiento de contrato, y fue readmitido temporalmente mientras los tribunales procesaban el caso. Ahora, con el acuerdo firmado, Gill abandona el cargo de manera definitiva, aunque esta vez de forma consensuada y sin los enfrentamientos que marcaron su primer adiós.
Lo que hace especialmente relevante este desenlace es el impacto que tiene sobre los trabajadores de base. Todos los empleados de Unknown Worlds recibirán los bonus que se les prometieron, algo que estuvo en el aire durante meses mientras la batalla legal se alargaba. El estudio, que cuenta con menos de cien personas en plantilla, vivió con enorme incertidumbre un periodo en el que su trabajo seguía llegando al público con gran éxito, pero su situación interna era cualquier cosa menos estable.
Y es que, paradójicamente, Subnautica 2 se convirtió en uno de los títulos más comentados de 2026 por méritos propios: su acceso anticipado superó los cuatro millones de jugadores, consolidándose como una de las propuestas de supervivencia más atractivas del año. Su mundo submarino repleto de criaturas colosales y ecosistemas peligrosos enganchó tanto a veteranos de la saga como a nuevos jugadores, lo que hace aún más llamativo que todo ese éxito coexistiera con semejante tormenta jurídica en la trastienda.
Con el conflicto zanjado, la atención vuelve ahora a centrarse en el futuro del juego y en cómo afectará la salida de Gill a la hoja de ruta del título en acceso anticipado. Unknown Worlds tendrá que definir quién toma las riendas del estudio y cómo planea completar el desarrollo de una secuela que, a pesar de todos los pesares, ha sabido ganarse a su comunidad.