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¿Tiene salvación Game Pass? Un ex ejecutivo de PlayStation lo tiene claro: el diagnóstico es «sombrío»

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El futuro de Xbox Game Pass vuelve a estar en el punto de mira. En las últimas semanas, Microsoft ha dado señales de estar revaluando su servicio de suscripción, y la respuesta del sector no se ha hecho esperar. Entre las voces más contundentes destaca la de un ex ejecutivo de PlayStation, que ha calificado el panorama actual del servicio como «sombrío» y ha puesto sobre la mesa una serie de preguntas incómodas sobre la sostenibilidad del modelo.
Un modelo que prometía revolucionar el sector, ahora en revisión
Game Pass fue presentado en su día como la gran apuesta de Microsoft para redefinir cómo se consume el videojuego: acceso a una biblioteca enorme por una cuota mensual, con todos los juegos first-party de Xbox disponibles desde el día uno. La propuesta era atractiva, pero los analistas llevan tiempo señalando que el modelo tiene fisuras importantes. El coste de mantener ese catálogo actualizado con grandes lanzamientos es enorme, y la conversión de jugadores en suscriptores de pago no ha seguido el ritmo esperado.
La situación se ha complicado aún más después de que Microsoft subiera el precio del servicio y reorganizara sus niveles de suscripción, movimientos que generaron confusión y cierto malestar entre la base de usuarios. Títulos como Red Dead Redemption 2 han sido utilizados en el debate como ejemplo de los juegos que atraen suscriptores, pero también como síntoma del problema: depender de títulos de terceros o de catálogo para justificar el valor del servicio no es una estrategia sostenible a largo plazo.
¿Qué tendría que cambiar?
Los analistas consultados por distintos medios coinciden en varios puntos: Game Pass necesita más exclusivas de peso lanzadas en día uno, una comunicación más clara sobre qué incluye cada nivel del servicio, y posiblemente una revisión de precios que lo haga más competitivo frente a rivales como PlayStation Plus o el ecosistema de Nintendo. El problema es que la producción de esos grandes exclusivos lleva años y cientos de millones de dólares, y Microsoft ha atravesado un período convulso marcado por despidos masivos en sus estudios first-party.
El momento no podría ser más delicado. Con GTA 6 en el horizonte y Sony consolidando su catálogo, Xbox necesita argumentos sólidos para justificar la suscripción. La pregunta que se hacen cada vez más voces del sector es si Microsoft llegará a tiempo de articular esos argumentos antes de que una parte significativa de su base de usuarios decida que no merece la pena esperar.
Fuentes: Kotaku